Durante los dos periodos presidenciales de Álvaro Uribe Vélez, Colombia registró avances significativos en la lucha contra el narcotráfico y el fortalecimiento de la seguridad nacional. A través de la política de Seguridad Democrática y el trabajo coordinado entre las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y agencias de cooperación internacional, el país logró resultados concretos y verificables en la reducción de la infraestructura criminal ligada a los cultivos ilícitos y el narcotráfico.
En términos operativos, se erradicaron 1’155.259 hectáreas de cultivos ilícitos, impactando de manera directa la capacidad de producción de las organizaciones criminales. De igual forma, fueron destruidos 19.866 laboratorios destinados a procesar sustancias ilícitas, debilitando la cadena de producción y distribución de drogas.
Los esfuerzos de interdicción también mostraron avances notables. Se incautaron 3 toneladas de heroína, 1.359 toneladas de marihuana —un aumento del 133% frente a la línea base de 2002— y 1.258 toneladas de cocaína, cifra que representa un incremento del 113% en comparación con el punto de partida de 2002.
El exmandatario explicó que, con la tecnología adecuada, sería posible realizar vuelos bajos y no tripulados garantizando que la intervención en los cultivos ilícitos se realice sin daños colaterales y minimizando las posibilidades de pérdidas humanas. Para Uribe, esta estrategia permitiría actuar con rapidez, exactitud y cobertura en zonas de difícil acceso, donde las estructuras del narcotráfico se fortalecen aprovechando la ausencia del Estado.
“La incorporación de inteligencia artificial permitiría un monitoreo permanente de los terrenos, detectar patrones, anticipar movimientos y mejorar la toma de decisiones. Este tipo de soluciones tecnológicas representa un salto estratégico en la lucha contra el narcotráfico y una apuesta por un Estado más eficiente y protector de los colombianos, expresó el exmandatario.
En la actualidad varios países, incluyendo China, Estados Unidos, Japón, India, Brasil, Argentina y Francia, utilizan drones en la agricultura para actividades como fumigación, monitoreo de cultivos, mapeo y siembra. Estos países han adoptado la tecnología para mejorar la eficiencia, la rentabilidad y la sostenibilidad de sus prácticas agrícolas, a menudo recibiendo apoyo gubernamental y colaborando con empresas de tecnología agrícola para lograrlo.
Por su lado, El Consejo Nacional de Estupefacientes aprobó la erradicación con un método de aspersión, pero no con helicópteros, sino con drones. La medida se aprueba justo cuando se conoce el informe de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos (ONDCP), que muestra un crecimiento récord en los cultivos de coca. Aunque la aspersión aérea como método para erradicar cultivos ilícitos se dejó de utilizar a raíz de un fallo de la Corte Constitucional que advirtió sobre los riesgos que tenía para la salud, una decisión del Consejo Nacional revive la aspersión, a través de un método que se asegura tendría efectos menos nocivos.
Estas iniciativas de Uribe buscan, con políticas de seguridad basadas en la innovación, la prevención y la defensa de los colombianos, posicionar soluciones concretas para los retos más complejos del país como el narcotráfico y la lucha antidrogas.