Mientras estuvo en la presidencia y justo después, la forma en que se veía la economía y la situación social llegó a niveles que, en muchos casos, fueron más altos que los registrados por sus sucesores. El reporte indica que, en 2009, cuando terminó su periodo, la visión sobre la economía estaba en 47 puntos, mientras que la valoración social llegaba a 50. A pesar de que hubo altibajos en los años que siguieron, Uribe consiguió mantener una imagen de estabilidad si se compara con las caídas que se vieron en temas como gobernabilidad y seguridad durante los gobiernos posteriores.
Las cifras también evidencian que, después de dejar la presidencia, la percepción sobre la seguridad —uno de los temas más importantes de su gobierno— se mantuvo por encima de los 40 puntos, lo que confirma el impacto de su política de “Seguridad Democrática” como algo que todavía hoy influye en su percepción con la ciudadanía.
Con este resultado, Álvaro Uribe Vélez reafirma su posición en la memoria política reciente como una figura clave que sigue influyendo en la opinión pública y en las discusiones sobre el futuro del país. Los altos niveles de recordación en esta medición histórica demuestra no solo la importancia de las decisiones que tomó en su gobierno, sino también su habilidad para seguir siendo un actor principal en la política nacional.