Los datos de octubre indican que el 61% de los encuestados está de acuerdo con que “cuando había Seguridad Democrática en Colombia, en el país había paz y tranquilidad”. Este número subió tres puntos desde agosto, cuando el apoyo era del 58%.
El estudio sugiere que, aunque Uribe Vélez ya no esté en el gobierno, su huella sigue presente en los colombianos. Su política de Seguridad Democrática – entre 2002 y 2010 – cambió la forma en que se veía el orden y el control del territorio, al llevar al Estado a las áreas más afectadas por la violencia y mejorar la vida de millones de personas.
Este aumento en la opinión positiva de ese periodo coincide con la incertidumbre y división actuales en el país. Los resultados del CNC confirman que una parte importante de los colombianos resalta esos años como los más estables y con mayor confianza en las instituciones públicas, a diferencia de los problemas de seguridad y desconfianza de hoy en día.
El informe confirma que el legado de Álvaro Uribe sigue vigente en la opinión pública, y cómo su mensaje de seguridad, defensa de la ley y presencia del Estado sigue siendo importante en la política actual.