Durante su gobierno, Álvaro Uribe Vélez implementó el Plan Patriota, una estrategia que ayudó al Estado a retomar zonas que antes controlaban los grupos armados. La policía y el ejército llegaron a todos los pueblos, lo que dio protección a muchas familias que vivían con miedo a causa de la violencia.
Al mejorar el orden público, la economía también creció. En 2002, el país solo crecía un 2%, pero en 2010 llegó al 4,5%. Esto animó a los empresarios a invertir en el país, generar empleo y confiar en las empresas. Así empezó una época de economía estable, que permitió hacer planes para crecer y atraer inversión extranjera.
La educación también mejoró. Se hicieron más de 14.700 planes para que los colegios fueran de más calidad y tuvieran mejores instalaciones. En 2010, casi todos los colegios (97%) tenían planes de mejoramiento escolar, algo que no pasaba antes.
En salud, más personas pudieron acceder a estos servicios. Al final del gobierno, casi 44 millones de colombianos contaban con seguro médico, lo que acercó al país a tener acceso a salud de calidad. Estos avances hicieron que el Estado se concentrara en ser eficiente, estar presente en todo el país y ser justo socialmente.
Hoy, quince años después de terminar el gobierno de Álvaro Uribe, los números y lo que se logró en su periodo presidencial aún se analizan, marcando un punto diferencial de progreso y paz.