El cambio comenzó a reflejarse rápidamente. En 2004, el ministro de Economía de España calificó los avances de Colombia como “esperanzadores”, destacando un crecimiento del PIB del 3,7 %, la reducción del déficit fiscal y una cifra que llamó la atención internacional: las inversiones extranjeras superaron los 3.000 millones de dólares.
Ese mismo año, los programas sociales también mostraron resultados. Más de 16.000 familias en Cundinamarca recibieron apoyo por medio de Familias en Acción, mientras que cerca de 15.000 niños accedieron a desayunos escolares y nuevas oportunidades educativas y de bienestar.
El reconocimiento internacional no tardó. En 2006, la revista The Economist afirmó que Colombia había dejado de ser un “Estado fallido”, respaldado por un crecimiento económico del 4,7 % anual y la recuperación de la seguridad en las vías, donde nuevamente era posible viajar sin miedo.
Los indicadores de esos años muestran un país en transformación: más inversión, más seguridad, más crecimiento y más oportunidades para millones de colombianos. Una década que, según diversos analistas, marcó un punto de inflexión en la manera en que el mundo veía a Colombia y en cómo los propios colombianos volvieron a recorrer su país sin miedo.
Impacto en la seguridad democrática
Durante el año 2004 el número de secuestros extorsivos bajó a 476. Esto es, un 53 por ciento menos comparado con los 1.019 casos presentados entre enero y julio de 2003.
En solo dos años de Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, la implementación de la política de Seguridad Democrática logró reducir los índices de violencia y criminalidad al bajar en 17.7 por ciento el homicidio común (pasó de 56.738 a 46.723).
- Se redujeron en un 53.2 por ciento las masacres (estas pasaron de 363 a 170).
- Reducción en un 56.7 por ciento el número de víctimas de las masacres (pasaron de 2.105 a 911).
- Los casos de secuestros en retenes ilegales disminuyeron en un 52.5 por ciento (bajaron de 343 a 163).
- En 44.7 por ciento se redujo el número de personas secuestradas en retenes ilegales (cifra que pasó de 1.190 a 658).
Entre agosto de 2002 y julio de 2004, la Fuerza Pública capturó a 12.977 miembros de los grupos subversivos, un 205.6 por ciento más que entre agosto de 2000 y julio de 2002, periodo en el cual la cifra de capturados fue de 4.247.
El material bélico incautado como munición, granadas, armas, pasó de 788.466 a 2.148.985 – un 272.5 por ciento. Y la incautación de equipos de comunicaciones, embarcaciones y vehículos decomisados e inmovilizados aumentó de 2.303 a 4.503 – un 195.5 por ciento.
En cuanto a la política de desmovilización en el año 2004 cerca de 3.655 miembros de las Farc, ELN, EPL, milicias urbanas y demás grupos subversivos se desmovilizaron y se reincorporaron a la vida civil.